sábado, 3 de diciembre de 2016

coches de un futuro pasado














El fotógrafo artista sueco Jacob Munkhammar retoca antiguas fotos de vehículos Citroën haciendo desaparecer sus ruedas, y los convierte en vehículos antigravitatorios del futuro. O tal vez sean los vehículos de otro pasado paralelo que, desgraciadamente, me perdí.
¡Me hubiera gustado tanto subir a ese Tatra 603 con esas simpáticas señoras de faldas largas de aquel otro 1956! 
Una extraña nostalgia por un pasado no vivido me conmueve.
Gracias Jacobo.

viernes, 2 de diciembre de 2016

ilustradores en la isla del tesoro

Ben Gunn por Ralph Steadman.
Billy Bones coge su espada, por John Cameron; recibe el punto Negro por Derek Eyles y es encontrado muerto por Louis Rhead.

De Robert Crumb.

"Un paso más, y te vuelo la tapa de los sesos." De izquierda a derecha: Frank Merril;Bobby Driscoll en la versión de Disney; Frank Godwin y Bohuslav Mikes.

Jim contempla los dos cadáveres en el agua, por Zdenek Burian de una edición polaca de 1947.

Edmond Dulac; George Varian y Lyle Justis.

Jim sale de casa, por NCWyeth. Las ilustraciones de Wyeth son quizás las más conocidos. Las pinturas originales son de tres pies por cuatro y costaron a Wyeth un enorme esfuerzo que, según cuenta, valió la pena. La versión de Wyeth se ha mantenido en impresión desde 1911.

De izquierda a derecha:. Frank Merrill, Louis Rhead y Mervyn Peake.

Nº 84 de Obras Clásicas por Alex Blum. La cara en el panel picada-off de la derecha es la de Billy Bones. Pew busca la ayuda de sus compañeros, que han huido, por NC Wyeth.  Dulac era un gran dibujante, pero optó por ver todo en la isla del tesoro desde la distancia. 

Pew agarra a Jim, de izquierda a derecha: Frank Godwin, un artista de cómics cuyo magistral pluma y tinta ejemplos son algunos de los mejores de la isla del tesoro ; Roberto Innocenti, 2012 para una traducción italiana de la novela. ; Mervyn Peake, a partir de 1947 , que todavía se imprime.

John Long Silver de Frank Schoonover, interpretado por Robert Newton y por Edward A. Wilson.
Ataque en la empalizada. Arriba: NCWyeth; Abraham Gray mata a la gran contramaestre, de Bohuslav Mikes (edición Checa, 1967). Gray dejó a los piratas para unirse a la fiesta de Jim. Se hace de nuevo a Inglaterra; Mervyn Peake. Abajo del todo: Ralph Steadman.
La muerte de Tom: por Frank Godwin, Louis Rhead y Mervyn Peake.

Douglass Crockwell y Michael Foreman.
Recopilación de Mike Culpepper en The Shrine o' Dreams

jueves, 1 de diciembre de 2016

sobre el paseo

En el curso de mi vida me he encontrado sólo con una o dos personas que comprendiesen el arte de caminar, esto es, de andar a pie. 
La caminata de la que yo hablo no tiene nada que ver con hacer ejercicio, como suele decirse, sino que es la empresa y la aventura del día en sí. Ninguna riqueza es capaz de comprar el necesario tiempo libre, la libertad y la independencia que constituyen el capital en esta profesión. Sólo se consiguen por la gracia de Dios. Llegar a ser caminante requiere un designio directo del Cielo. Tienes que haber nacido en la familia de los Caminantes. Ambulator nascitur, non fit [el caminante nace, no se hace]. 
En la actualidad casi todas las llamadas mejoras del hombre, como la construcción de casas y la tala de los bosques y de todos los árboles de gran tamaño, no hacen sino deformar el paisaje y volverlo cada vez más doméstico y vulgar.
Henry David Thoreau

El viajero tiene su filosofía de andar, piensa que siempre, todo lo que surge, es lo mejor que puede acontecer.

Camilo José Cela


Para ir más despacio no se ha encontrado nada mejor que andar. ¿Quieren ir más rápido? Entonces no caminen, hagan otra cosa: rueden, deslícense, vuelen. No caminen. Caminando solo una hazaña importa: la intensidad del cielo, la belleza de los paisajes. Andar no es un deporte.
Frédéric Gros

Caminar implica una desconexión provisional: me escapo de la red unos días, experimento en senderos desiertos lo que es estar fuera del sistema. Pero también se puede decir ‘romper’. A este respecto sería fácil encontrar llamadas a la transgresión y al ‘gran fuera’ en los escritos de Kerouac o Snyder: acabar con las convenciones estúpidas, la seguridad letárgica de las paredes, el tedio de lo idéntico, el desgaste de la repetición, la medrosidad de los pudientes y el odio al cambio. Hay que provocar partidas, transgresiones, alimentar al fin la locura y el sueño. La decisión de caminar (partir lejos, a alguna parte, intentar otra cosa) se entiende esta vez como la llamada de lo salvaje».
En un sentido político, «la marcha deja entrever un sueño: caminar como expresión del rechazo de una civilización corrupta, contaminada, alienante y miserable». El poeta Whitman hablaba de los vagabundos del Dharma, de su caminar con mochilas por viejos senderos del desierto, negándose a consumir todo lo que la industria produce y «trabajar para tener el privilegio de consumir toda esa mierda que en realidad no necesitan, como refrigeradores, aparatos de televisión, coches, coches nuevos y llamativos […], y porquería en general que siempre termina en el cubo de la basura una semana después».
Mar Abad

No hay que imaginar, como algunos querrían hacernos creer, que una excursión a pie sea meramente una manera mejor o peor de ver el campo. Cada vez uno se siente más unido con el paisaje material, y la ebriedad del aire libre hace grandes progresos en él, hasta que se para junto al camino y ve todo lo que le rodea como en un sueño placentero. 
La gente no tiene ni idea (…) de lo interminablemente largo que es un día de verano que uno sólo mide según el hambre y al que sólo pone fin cuando tiene sueño. Tenemos tanta prisa por hacer, por escribir, por acumular posesiones, por hacer audible nuestra voz un instante en el silencio burlón de la eternidad, que olvidamos aquello de lo que estas cosas no son sino partes, a saber: vivir.
R .L. Stevenson

Salir al campo a las seis de la mañana en un día de agosto no puede compararse con nada. Huelen los pinos y parece que uno estuviera estrenando el mundo.

Miguel Delibes

Es estupendo ser corredor de fondo, encontrarse solo en el mundo sin un alma que te ponga de mala leche o te diga lo que tienes que hacer o que hay una tienda que descerrajar en la calle de al lado. A veces pienso que nunca he sido tan libre como durante este par de horas en que troto por el sendero de más allá de la puerta y doblo por el roble aquel de tronco pelado y enorme barriga del final del camino (…). Lo único que sé es que tienes que correr, correr sin saber por qué, por los campos y los bosques. Correr sabiendo que una meta no es el final, aunque haya una multitud vitoreándote. Esa es la soledad del corredor de fondo.
Alan Sillitoe en La soledad del corredor de fondo (1959)


Fuente: El dilema de Proust o el paseo de los sabios. (Un ensayo sobre el paseo en la historia y la literatura universal), de Javier Mina (Pamplona 1950), que acaba de publicar la editorial Berenice.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

los cuadernos de marta jarque















Si no hubiera ido a Santiago este año, jamás hubiera conocido a dos inmensas cuadernistas catalanas: Ana Ishtar y su amiga Marta Jarque. Cuando vi sus cuadernos expuestos, en ese pequeño escaparate que se monta después de una salida a la calle, pregunté a la seño por ellas. ¡Qué buenas son!

Marta parece tener 23 años. Y es por su alegría y esa forma tan libre y tan aparentemente despreocupada de dibujar. Cuando yo la vi, apenas si usaba los colores, pero puede verse aquí arriba de qué manera lo hace. Ya sé que todo el mundo la conoce por sus dibujos en el tren, pero para mí ha sido una agradable sorpresa ver a esta chica manejarse con un cuaderno gigante y una extraña caja de madera, de donde salen, como de chistera, lápices y pinceles y unas tizas de sastre. Sabía que aunque escondiese mi boina, al final iba a salir. ¿Quién puede esconderse ante esos ojos de viseras gigantes bajo dos arcos románicos?

Lo que más me enganchó al dibujar en el tren, fue que se crea una situación especial, que la gente se despierta e interactúa conmigo y entre ellos, y hay muy buen rollo en general. Me gusta poder retratar a la gente desde una perspectiva psicológica, un poco al menos, lo que me impresiona. No sé, me gusta plasmar un poco la impresión que tengo de esa persona. También me resulta muy excitante todo, porque he de ser muy rápida, me tengo que dar toda la prisa que pueda para explicarlo todo.

Marta Jarque en Tumblr
Girl Curator

martes, 29 de noviembre de 2016

el profe y algunos de sus alumnos



Las cosas han cambiado. Ya no me oculto para dibujar al profe y a mis compañeros. Puedo atender a clase y dibujar. He aprendido charlando en los bares mientras dibujo. Antes los enseñaba en el recreo, ahora lo dejo para mí, y así no armar revuelo.

lunes, 28 de noviembre de 2016

el autobús mágico

El joven norteamericano Christopher Johnson MacCandless quiso aislarse del mundo para mejor buscarse a sí mismo. Aunque lo llevó a cabo en unas condiciones más que lamentables. Con dos latas de atún, un puñado de maíz, algo de ropa de abrigo, un saco de dormir y su rifle Winchester emprendió un vagabundeo por las tierras de Alaska en abril de 1992. Falto de pertrechos y desprovisto de conocimientos de supervivencia, tuvo la suerte de encontrar un autobús abandonado en medio de la nada. Cuando abandonó el bus para volver a la civilización, no pudo vadear el río que había cruzado en abril –bajaba muy alto–, por lo que hubo de regresar al autobús donde malvivió hasta septiembre. Su cuerpo fue encontrado el día seis de dicho mes dentro de un saco de dormir. Pesaba treinta kilos. En la puerta del autocar aún colgaba su cartel de petición de auxilio: “S.O.S., necesito ayuda. Estoy herido, a punto de morir, y demasiado débil para hacer una caminata. Estoy completamente solo, no es ninguna broma. En el nombre de Dios, por favor permanezcan aquí para salvarme. Estoy recolectando bayas cerca de aquí y volveré esta tarde. Gracias, Chris McCandless. Agosto”.

El enfrentamiento de MacCandless consigo mismo había durado 113 días. Dejó un diario escrito en la contraportada de un libro sobre plantas comestibles que resulta bastante críptico a fuer de telegráfico: “Día 2: Día helado. Día 4: Día El Autobús Mágico. Día 9: Debilidad. Día 10: Nevada. Día 13: Día del Puerco Espín… Día 14: Miseria. Día 31: Salgo del autobús. Aves Grises. Ave de ceniza. Ardilla. ¡Pato Gastronomía! Día 43: ¡ALCE! Día 48: Ya hay gusanos. El Humo parece ineficaz. No sé, parece un desastre. Ahora deseo no haber disparado nunca al alce. Una de las mayores tragedias de mi vida. Día 68: Beaver Dam. Desastre. Día 69: Llovió, el río parece imposible. Solo, asustado. Día 74: Loco terminal. Más rápido. Día 78: Encuentro con el lobo. Comí semillas de patata y muchas bayas. Día 94: Pájaro Carpintero. Niebla. Extremadamente débil. Culpa de la semilla de patata. Cantidad de problemas sólo para ponerme de pie. Muriendo de hambre. Gran peligro. Día 100: La muerte se cierne como una amenaza seria, demasiado débil para salir, estoy literalmente atrapado en el medio silvestre. No es un juego. Días 101-103: [No hay entradas escritas, sólo aparecen numerados los días]. Día 104: ¡Encuentro con el oso! Día 105: Cinco ardillas. Caribú. Día 107: Hermosas bayas. Días108-113: [Estos días están marcados sólo con barras]”. Un simple mapa hubiera podido ayudarle a salir del paso. Los lugareños dijeron que era de tontos haberse muerto de hambre en pleno verano y a veinte millas de una carretera. Tras conocerse la peripecia y muerte de MacCandless, el autobús fue bautizado con el nombre de Autobús Mágico y se ha convertido en objeto de culto y lugar de peregrinación para muchos entusiastas de lo auténtico.

Javier Mina 16-10-2014

domingo, 27 de noviembre de 2016

y en esto, se fue fidel

Yo le creí. Y de alguna forma le amé, como se ama a un líder máximo que inunda con sus fotos todo un país. No me importó arriesgar mi vida por sus ideales, que eran los de mi generación. Cuando Estados Unidos invadió Panamá en diciembre de 1989, yo servía como soldado en Angola, y me presenté en el estado mayor junto a otros cien de mi regimiento a pedir que nos enviaran a combatir a Panamá. Así éramos de inconscientes. Y de ingenuos.

De regreso a Cuba, asistí a su último gran discurso, el que pronunció en La Habana el 26 de julio de 1990. Y volví a casa con los pelos de punta. Pero a partir de ahí ya todo fue a peor. El periodo especial evidenció las frustraciones de millones de cubanos y el fracaso de un modelo social lleno de exclusiones ideológicas. Sufrí la prohibición de pisar playas y hoteles reservadas solo a turistas. Y la angustia de vivir en un país sin futuro, que premia la adhesión política por encima del talento. Fidel no quiso escuchar, ni ver, ni cambiar. ¿Para qué? Cuba era suya, se encerró en una realidad inventada, apócrifa, que ha ido disecando los logros de la revolución hasta convertirla en una pantomima de sí misma, en una patética dictadura de tebeo que hace mucho eligió suicidarse en su propio orgullo. Ese es su legado. Un país que tuvo en sus manos construir una sociedad verdaderamente justa, pero eligió inmolarse por la ceguera de sus dirigentes. Por eso la muerte de Fidel ya no cambia nada. Solo cierra un capítulo triste que nació al calor de la épica, y muere como tragedia.

Alejandro Hernández en InfoLibre


Fidel nos informó de que la Revolución Cubana había subestimado el poder del racismo. Como se dijo en ese momento, cuando el 26 de Julio (la organización revolucionaria que dirigió la lucha contra Batista) tomó el poder pensaron que era suficiente hacer ilegal la discriminación racista y que resolvía el asunto. El poder establecido del racismo, incluso en una sociedad que estaba tratando de erradicarlo, era más importante de lo que pensaban.


A pesar de los grandes avances que se han hecho, los avances probablemente de mayor importancia que cualquier otro país en el hemisferio occidental, las manifestaciones de racismo permanecen y, para nuestra sorpresa, Fidel estaba preparado para hacer frente a ellos.

La muerte de Fidel Castro no es ninguna sorpresa. Había estado haciendo frente a los problemas de salud desde hace algún tiempo. Sin embargo, dado el número de atentados contra su vida y los otros retos a los que se había enfrentado, ha habido un poco de pensamiento mágico para muchas personas, creer que, de alguna manera, siempre estará ahí.

Para muchos de nosotros de la "América Negra", Fidel representa la audacia que hemos deseado y buscado en la cara de la arrogancia imperial y racial. Si bien es lamentable que algunos de nosotros hemos retenido preocupaciones y críticas por respeto a Fidel y la Revolución cubana, es totalmente comprensible. Después de todo, este fue el país que desplegó tropas en Angola, que ayudó a aplastar al ejército del apartheid de Sudáfrica y sus aliados angoleños. Este fue el país que ha desplegado los médicos en la cara de un sinnúmero de situaciones de emergencia, a los países que no podían permitirse este tipo de asistencia. Este es el país que ha estudiado y llegado a comprender los huracanes de una manera diferente de la mayoría en la región de huracanes, tanto es así que se ofreció asistencia a los EE.UU. a raíz de la huracán Katrina en 2005, asistencia que el entonces gobierno de Bush rechazó.

Que su alma descanse. Y, dejar que los cubanos siguan su camino libre de interferencias externas. Fidel Castro era un componente importante para que esto suceda. Y, si esto no fuera suficiente, él y la Revolución cubana sacudió el mundo del siglo XX.

retratos en santiago

















Es lo que pasa cuando uno se junta con tanto dibujante desaprensivo, que acaba encerrado entre un montón de copas en las páginas de sus cuadernos.