domingo, 14 de febrero de 2016

cissé






























Justo antes de coger el avión a Dakar, regalo este dibujo a Cis, orgulloso y contento porque pronto verá a toda su familia biológica. ¡Qué lejos de aquel menor que llegó en patera a nuestras tierras, incluso del que tantas vueltas dio para conseguir un simple pasaporte!

lo fácil

Es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas. 
Mariano José de Larra

sábado, 13 de febrero de 2016

el carmo




Lisboa nunca gustó de ruinas. O las corrige con piedras nuevas, o las arrasa de una vez para construir edificios rentables. El Carmo es una excepción. La iglesia en general, está como el terremoto la dejó. Se ha hablado algunas veces de restaurarla y construirla. La reina María I fue la que más adelantó en la obra nueva, pero, o porque le faltaba dinero, o porque flaqueara la voluntad, el caso es que en poco quedaron los añadidos. Mejor así. Pero la iglesia, dedicada por Nuno Álvares Pereira a Nossa Senhora do Vencimento, ya había pasado y volvió a pasar por miserias varias después del terremoto: primero fue cementerio, luego vertedero público de basura y por fin caballeriza de la Guardia Municipal. Hasta siendo caballero Nuno Álvares, se le estremecerían los huesos al oír desde el más allá los relinchos y las coces de los animales. Sin contar con otros desacatos de necesidad.

En fin, hoy las ruinas son museo arqueológico. No particularmente rico en abundancia, pero sí en valor artístico e histórico. El viajero admira la pilastra visigótica y el sepulcro renacentista de Rui de Meneses, y otras piezas de las que no hará mención. Es un museo que da gusto por muchas razones, a las que el viajero añade otra que mucho aprecia: se ve la obra trabajada, la señal de las manos. Hay quien piensa como él, y eso le da el gran placer de sentirse acompañado: en dos grabados de 1745 hechos por Guilherme Debrie, se ve, en uno de ellos, la fachada del convento, y en otro, un alzado lateral, y en ambos aparece Nuno Álvares Pereira en conversa palaciega con hidalgos y frailes. También allá está el cantero trabajando la piedra, teniendo a la viste regla y escuadra, que con eso se ponían en pie los conventos.


Viaje a Portugal de José Saramago, 1995

viernes, 12 de febrero de 2016

en casa de eduardo

Rita y Eduardo me hospedaron cariñosamente en su casa junto a la Praça das Amoreiras, donde está el Jardín de Amoreiras, diseñado por el Marqués de Pombal, con ginkgos y arces bastardos además de moreras, y el Acueducto de las Aguas Libres. En el segundo dibujo puede verse la puerta de entrada a la plaza desde una ventana de la casa.

El viajero ve los altos pilares, los arcos gigantescos del Acueducto das Aguas Livres sobre el río de Alcántara y piensa qué largas y penosas deben de haber sido las sedes de Lisboa. Quien construyó realmente las Aguas Livres, y las pagó con su dinero, fue el pueblo de Lisboa. Así lo reconocía la lápida escrita en latín, entonces colocada en el arco de la Rua das Amoreiras, y que rezaba así: "En el año de 1748, reinando el piadoso, feliz y magnánimo rey don Joáo V, el Senado y el pueblo de Lisboa, a costa del mismo pueblo y con gran satisfacción de él, introdujo en la ciudad las Aguas Livres deseadas por espacio de dos siglos, y esto por medio de perseverante trabajo de veinte años arrasando y perforando cerros en una extensión de nueve mil pasos". Era lo mínimo que se podía decir, y ni el orgulloso Joáo V se atrevió a negar la verdad.
No obstante, veinticinco años después, por orden del marqués de Pombal se mandó picar la lápida "en término que no se conozca más la existencia de dichas inscripciones". Y en lugar de la verdad fue autoritariamente colocado el engaño, el logro, el robo del esfuerzo popular. La nueva lápida, que el marqués aprobó, falsificaba así la historia: "Regulando don Joáo V, el mejor de los reyes, el bien público de Portugal, fueron introducidas en la ciudad, por acueductos solidísimos que durarán eternamente, y que forman un giro de nueve mil pasos, aguas salubérrimas, haciéndose esta obra con tolerable gasto público y sincero aplauso de todos. Año de 1748".

Viaje a Portugal de José Saramago, 1995

jueves, 11 de febrero de 2016

museo de la electricidad de lisboa

En la Avenida de Brasilia, ya en el barrio de Belém, está este extraordinario museo construido sobre la antigua central termoeléctrica Tejo, cuya electricidad se producía por la quema de carbón que se descargaba en barcos desde el río Tajo. Es un bonito edificio industrial en la orilla del río, de estructura de hierro y revestimientos de ladrillo macizo, construido en la primera mitad del siglo XX.
Como museo se inauguró en 1990, aunque más tarde fue cerrado para su rehabilitación; por lo que se abrió definitivamente en 2006. Combina un museo de extraños aparatos y bombillas, con exposiciones temporales de fotografía y pintura, y las laberínticas instalaciones del edificio (con una muestra de las condiciones de trabajo de sus obreros), donde recomiendo descansar entre las vísceras de la inmensa sala de condensadores, dibujada arriba. También puede verse el Enfield 8000, el primer coche eléctrico portugués, producido en Gran Bretaña.

miércoles, 10 de febrero de 2016

carnes permitidas en la cuaresma católica

En general, la abstinencia solo permitía el consumo de pescado y marisco pero hay algunas excepciones llamativas. En Sudamérica, y en particular en Venezuela, se permitía el consumo de capibara, el roedor más grande que existe y que se convirtió en un alimento popular durante la Cuaresma y la Semana Santa. Del mismo modo, en respuesta a una consulta de los colonos católicos franceses de Quebec, comer castor fue también considerado aceptable para cumplir con la abstinencia. Y no es algo solamente de hace siglos, el arzobispo de Nueva Orleans, demostrando más su manga ancha que sus conocimientos zoológicos, declaró en 2010 que «el caimán se considera de la familia de los peces», algo que recibió el apoyo de la conferencia episcopal norteamericana. La base legal para estas sorprendentes clasificaciones puede ser la Summa Theologica de Tomás de Aquino, donde los animales son clasificados atendiendo a su hábitat y no por su anatomía o su genética, que son los criterios fundamentales que utilizan los taxónomos. Capibaras, castores y caimanes son tres especies que pasan gran parte del tiempo en el agua y, por lo tanto, para capturarles muchas veces son «pescados».

José Ramón Alonso en Jot Down

martes, 9 de febrero de 2016

bares y cafeterías de ciudad real (5)










La gastro arrocería y taberna Porto Novo, como su denominación, resulta pretenciosa. Está en la calle del Tinte. El bar El Alkazar, en la calle Palma, sigue la fórmula de tapas generosas con la caña de 1,70; las gachas no están mal. La taberna mediterránea Fricandó, en Palma también, tiene tapas más elaboradas y es un sitio muy agradable, por la mañana entra el sol por sus ventanales (dibujos de la barra y las mesas). El escondido café bar Ismael, en la calle Calatrava, pareciera un bar de jubilados. El Mesón El Ventero, en la Plaza Mayor, es oscuro y destartalado. El Volapié, en la calle Hernán Pérez del Pulgar, se reivindica como andaluz, taurino y español, es decir: cerveza Cruzcampo, tapas frías de jamón, hasta la 13:30 que hacen una tapa caliente, y mucha caspa. El Come&Calla, en la plaza de Cervantes, tiene parroquia esencialmente granada y femenina, esto va unido a que se beba sentado y la barra no se use, y sigue el sistema de jarrita de cerveza con tapa muy generosa por 2 euros. El café Guridi, sobre los cimientos de La Gramola, en Libertad con Cardenal Monescillo, es el único café con solera junto a El Quijote, que antes fuera El Cafetín de San Pedro, El Bastón y los bares Trini y Cripta y Villa; para mí, la cafetería más agradable de la capi, aunque nada barata.

lunes, 8 de febrero de 2016

el tango chileno de paz errázuriz

Paz Errázuriz, Sin título (serie Tango), 1986, fotografía/gelatina de plata, 50 x 60 cm, 6+2 AP

La chilena Paz Errázuriz ha sido galardonada, junto a la costarricense Priscilla Monge, en la sexta edición del Premio Adquisición de Fotografía Latinoamericana Purificación García, en el marco de la feria Zona MACO 2016, con su obra Sin título, en la que acompaña a dos bailarines de tango en sus movimientos y capta un momento de intimidad que se convierte en público en la serie Tango (1986). A lo largo de su trayectoria, la chilena ha centrado su objetivo en dar visibilidad a lo periférico y en mirar directamente aquello que la sociedad intenta ocultar.

Yo trabajo en series cerradas, en algunas puedo estar años. Y no siento que pertenezca a ningún grupo, pero me siento cerca de todos. Son temas donde la sociedad no pone su mirada, y pretendo dar ánimo para que la gente se atreva a mirar.

Paz Errázuriz, nacida en Santiago de Chile, utiliza el retrato en blanco y negro como herramienta para mostrar el mundo más crudo y decadente de la sociedad chilena. Está representada por la galería AFA (Santiago de Chile). Ha obtenido, entre otras, las becas Guggenheim (Nueva York, 1986), Fundación Andes (Santiago, Chile, 1990), Fulbright (1992), Fondart (Santiago, Chile, 1994) y la Distinción Ansel Adams del lnstituto Chileno Norteamericano de Cultura (Santiago, Chile, 1995). Su obra está representada, entre otras colecciones importantes, en la Tate Modern de Londres, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y DAROS Latinamerica Collection de Zúrich.

Pudimos ver en Madrid, junto a la series Cuerpos, esta serie de fotografías expuestas en la sala Espacio Mínimo, donde también se expuso su trabajo videográfico Sacrificio, como parte del programa Off de PhotoEspaña en 2013. Ya la vimos en el Círculo de Bellas Artes en la edición de 2012. Actualmente la Fundación Mapfre expone una muy interesante retrospectiva de su obra hasta el 28 de Febrero en la Sala Bárbara de Braganza, en Recoletos.

domingo, 7 de febrero de 2016

cuadernos de jan van der kooi

Gaasterland 1987 
Veenhoop 1992
Venecia 1999
Gran Muralla China 2000
Gran Muralla China 2000
Río IJssel 2001
Ghandruk 2004
Nepal 2004
Nepal 2004
Nueva Zelanda 2005 
Nueva Zelanda 2006
Ruinas incas en Perú 2006
Desierto de Perú 2006 
Cuzco 2006
Jardín Schetsboek 2014. Óleo sobre papel




Aunque famoso por sus cuadros con una paleta de color tan clara que son casi blancos e inundados de luz, en sus temas el sol entra directo por una ventana y a veces se interpone un visillo, buscando ese pequeño tramo de luces y sombras iluminadas; a mí me gustan más su paisajes de tinta aguada, esos paisajes que hay que captar rápido en un viaje y llenan de sensacioness los cuadernos.

El holandés Jan van der Kooi nació en 1957 y estudió en la Academia de Arte Minerva en Groningen. A menudo hace viajes de larga distancia y permanece varias semanas cada año en Venecia, ya que la ciudad le inspira con su atmósfera y su luz. Arriba muestro algunas páginas de sus cuadernos de viajes que han sido recogidos de su página web, donde también pueden verse sus cuadernos de dibujos de desnudos del natural, sus estudios de animales y sus famosos óleos.

sábado, 6 de febrero de 2016

la guerra antes del neolítico

Posición en la que se encontraron algunos de los cadáveres
y sus lesiones cerca del lago Turkana /Nature


El reciente descubrimiento de una matanza de hace 10.000 años, cerca del lago Turkana, en Kenia, en un pasado anterior a la aparición de las primeras sociedades sedentarias, puede confirmar las sospechas que cada vez más científicos barajaban, basadas también en la evidencia de que los chimpancés organizan batidas contra otros grupos: la guerra es tan antigua como nuestra especie, antes de que hubiese propiedades y territorios que defender, ya existían conflictos. "Los neolíticos no inventaron la guerra. Los cazadores recolectores del Paleolítico o del Mesolítico ya combatían", escribe el investigador Jean Guilaine, del College de France, en su último ensayo, "Caïn, Abel, Ötzi: L'héritage néolithique".

Otro caso de matanzas y brutalidades en la prehistoria es el de Jebel Sahaba, en Sudán, un enterramiento del 12.000 a.C., en el que una veintena de los 59 cuerpos encontrados mostraba signos de violencia. Sin embargo, al tratarse de un cementerio es posible que fuese una cultura con algún tipo de sedentarismo. El caso de Turkana, desvelado por Nature en enero, es diferente porque está claro que eran sociedades de cazadores nómadas con un grado de violencia organizada tremendo.
Croquis de los arqueros de los de la cueva del Civil (Castellón)

"Este hallazgo demuestra que la violencia letal entre grupos es anterior a la agricultura", explica Luke Glowacki, investigador en Biología Evolutiva Humana en la Universidad de Harvard. "Muchos antropólogos creen que las primeras sociedades humanas tenían algún tipo de enfrentamiento bélico, pero hasta ahora no existían datos que apoyasen este presentimiento". "La guerra en la humanidad siempre se ha relacionado con sociedades sedentarias. Por eso el hallazgo de Turkana es tan llamativo", explica Antonio Rosas, profesor de investigación del CSIC y paleobiólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales, autor de Los neandertales.

"Si entendemos guerra en el sentido de violencia intercomunitaria o interpersonal como forma de solución de conflictos, entonces no hay ninguna sociedad humana en la que no se haya dado. Si entendemos guerra en el sentido de una práctica social sistemática, como continuación de la política por otros medios, entonces no. La guerra así entendida es un epifenómeno del Estado, y las sociedades primitivas son justo eso: sociedades sin Estado", agrega Juan M. Vicent, experto del CSIC y uno de los máximos investigadores del arte parietal.