sábado, 17 de diciembre de 2016

las pisadas de lucy

Un equipo de arqueólogos tanzanos e italianos ha descubierto catorce nuevas pisadas en Tanzania, atribuidas al homínido Australopithecus afarensis, como Lucy, nuestro antepasado remoto, de 3,6 millones de antigüedad. Las huellas corresponden a dos individuos bípedos que se desplazaron en la misma dirección y a través de una gruesa capa de fango y ceniza procedente de una erupción volcánica, según reveló el equipo, que ha publicado el hallazgo en eLife. Numerosas huellas de otros mamíferos, insectos y aves han sido halladas alrededor y también las marcas dejadas por las gotas de lluvia al caer sobre la superficie.

De la información que aportan se ha llegado a las siguientes conclusiones: uno de los dos individuos, probablemente masculino, medía 1,65 metros de altura (Lucy medía 1,10) y pesaba unos 44,7 kilos; el otro individuo, probablemente femenino, medía 1,46 metros de altura y pesaba unos 39,5 kilos. El individuo masculino sería, por tanto, el Australopithecus afarensis más alto que se conoce. Las controvertidas conclusiones también sugieren un comportamiento social típico de los gorilas, es decir, un grupo de hembras conviviendo con un único macho, lo que equivaldría a un harén en el lenguaje biológico.

National Geographic España


La excavación del yacimiento tanzano de Laetoli desveló las huellas, a lo largo de 27 metros, de tres individuos, uno de los cuales caminó sobre las pisadas de uno de los anteriores, aparte de otras huellas de hienas, tigres dientes de sable, babuinos, jabalíes africanos, gacelas, rinocerontes, diversos antílopes, búfalos, primitivos elefantes, liebres y aves, además de unos pequeños cráteres dejados por unas gotas de lluvia. Decádas después, en 2015, aparecieron nuevas pisadas de homínidos en laetoli, apenas a 15o metros de distancia de las anteriores, uno de ellos de apreciable talla. Las huellas contenían las características básicas propias de la especie humana actual. Su hallazgo supuso un cambio radical en la percepción de las aptitudes bípedas de los Australopithecus, que además caminaban completamente erguidos.

Antonio Rosas en Los fósiles de nuestra evolución, Ariel 2019

No hay comentarios:

Publicar un comentario